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Cápsula blanda

(Acetaminofén /
Fenilefrina clorhidrato / Clorfeniramina maleato)

COMPOSICIÓN

Cada CÁPSULA BLANDA contiene:

Acetaminofén

500 mg

Fenilefrina clorhidrato

5 mg

Clorfeniramina maleato

2 mg

Excipientes c.s.p.

INDICACIONES: Alivio sintomático de los procesos gripales que cursan con dolor leve o moderado, fiebre y congestión nasal.

ACCIÓN FARMACOLÓGICA

Acetaminofén: El acetaminofén es un fármaco analgésico que también posee propiedades antipiréticas.

Se desconoce el mecanismo exacto de la acción del acetaminofén, aunque se sabe que actúa a nivel del sistema nervioso central y, en menor grado, bloqueando la generación del impulso doloroso a nivel periférico.

Se cree que el acetaminofén aumenta el umbral del dolor inhibiendo la síntesis de prostaglandinas, mediante el bloqueo de ciclooxigenasas en el Sistema Nervioso Central (específicamente la COX-3). Sin embargo, el acetaminofén no inhibe de forma significativa las ciclooxigenasas en los tejidos periféricos.

El acetaminofén estimula la actividad de las vías serotoninérgicas descendentes que bloquean la transmisión de las señales nociceptivas a la médula espinal procedentes de tejidos periféricos. En este sentido, algunos datos experimentales indican que la administración de antagonistas de diferentes subtipos de receptores serotoninérgicos administrados intraespinalmente son capaces de anular el efecto antinociceptivo del acetaminofén.

La acción antitérmica está relacionada con la inhibición de la síntesis de PGE1 en el hipotálamo, órgano coordinador fisiológico del proceso de termorregulación.

Fenilefrina: La fenilefrina pertenece al grupo de las feniletilaminas. Es un simpaticomimético, agonista adrenérgico alfa-1. Fenilefrina es un descongestivo nasal que produce vasoconstricción que temporalmente reduce la inflamación de membranas mucosas que tapizan las vías nasales. Su acción en el corazón incluye elevación del ritmo cardiaco y reducción de su rendimiento.

Clorfenamina: La clorfenamina es un antihistamínico antagonista histaminérgico H-1, que inhibe competitivamente estos receptores. La clorfenamina pertenece al grupo de las alquilaminas. Además tiene acción anticolinérgica por la que se impiden las respuestas a la acetilcolina mediadas vía receptores muscarínicos. Así, tiene un efecto secante de la mucosa nasal, proporcionando alivio de la rinorrea.

CONTRAINDICACIONES

• Hipersensibilidad a los principios activos o a alguno de los excipientes.

• Enfermedades hepáticas (con insuficiencia hepática o sin ella) o hepatitis viral (aumenta el riesgo de hepatotoxicidad).

• Hipertensión arterial.

• Hipertiroidismo.

• Enfermedades cardiovasculares graves (como enfermedad coronaria, angina de pecho).

• Taquicardia.

• Pacientes tratados con inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) (ver Interacciones).

• Glaucoma.

ADVERTENCIAS

• Se debe administrar acetaminofén con precaución, evitando tratamientos prolongados en pacientes con anemia, afecciones cardíacas o pulmonares o con disfunción renal grave (en este último caso, el uso ocasional es aceptable, pero la administración prolongada de dosis elevadas puede aumentar el riesgo de aparición de efectos renales adversos).

• La utilización de acetaminofén en pacientes que consumen habitualmente alcohol (tres o más bebidas alcohólicas –cerveza, vino, licor, ...– al día) puede provocar daño hepático.

• En alcohólicos crónicos, no se debe administrar más de 2 g/día de acetaminofén.

• Se recomienda precaución en pacientes asmáticos sensibles al ácido acetilsalicílico, debido a que se han descrito reacciones broncoespásticas con acetaminofén (reacción cruzada) en estos pacientes, aunque sólo se manifestaron en menos del 5% de los ensayados.

• Puede producirse sensibilidad cruzada; los pacientes sensibles a un antihistamínico pueden ser sensibles a otros.

• Se requiere precaución y evaluar la relación beneficio/riesgo en las siguientes situaciones: enfermedades renales o pulmonares, hipertrofia prostática, diabetes, asma bronquial, enfermedades cardiovasculares como bradicardia grave, hipotensión ortostática idiopática, arterioesclerosis cerebral, pancreatitis, úlcera péptica estenosante, obstrucción píloroduodenal, anemia, enfermedades del tiroides, pacientes sensibles a efectos sedativos y pacientes epilépticos, ya que se pueden afectar o producirse interacciones con fármacos que las traten. Los pacientes en tratamiento con antidepresivos tricíclicos o maprotilina u otros medicamentos con acción anticolinérgica con clorfenamina deberán comunicar lo antes posible, si los padecen, la aparición de problemas gastrointestinales, ya que podría producirse íleo paralítico.

INTERACCIONES

Interacciones debidas al acetaminofén: El acetaminofén es metabolizado intensamente en el hígado, por lo que puede interaccionar con otros medicamentos que utilicen las mismas vías metabólicas o sean capaces de actuar, inhibiendo o induciendo, tales vías. Algunos de sus metabolitos son hepatotóxicos, por lo que la administración conjunta con potentes inductores enzimáticos (rifampicina, determinados anticonvulsivantes, etc) puede conducir a reacciones de hepatotoxicidad, especialmente cuando se emplean dosis elevadas de acetaminofén.

Entre las interacciones potencialmente más relevantes pueden citarse las siguientes:

• Anticoagulantes orales (acenocumarol, warfarina): Posible potenciación del efecto anticoagulante, por inhibición de la síntesis hepática de factores de coagulación. No obstante, dada la aparentemente escasa relevancia clínica de esta interacción en la mayoría de los pacientes, se considera la alternativa a la terapéutica analgésica con salicilatos, cuando existe terapia con anticoagulantes. No obstante, la dosis y duración del tratamiento deben ser lo más bajo posibles, con monitorización periódica del INR.

• Alcohol etílico: Potenciación de la toxicidad del acetaminofén, por posible inducción de la producción hepática de productos hepatotóxicos derivados del acetaminofén.

• Anticolinérgicos (glicopirronio, propantelina): Disminución en la absorción del acetaminofén, con posible inhibición de su efecto, por la disminución de velocidad en el vaciado gástrico.

• Anticonceptivos hormonales/estrógenos: Disminución de los niveles plasmáticos de acetaminofén, con posible inhibición de su efecto, por posible inducción de su metabolismo.

• Anticonvulsivantes (fenitoína, fenobarbital, metilfenobarbital, primidona): Disminución de la biodisponibilidad del acetaminofén, así como potenciación de la hepatotoxicidad a sobredosis, debido a la inducción del metabolismo hepático.

• Carbón activado: Disminuye la absorción del acetaminofén cuando se administra rápidamente tras una sobredosis.

• Cloranfenicol: Potenciación de la toxicidad del cloranfenicol, por posible inhibición de su metabolismo hepático.

• Diuréticos del asa: Aunque el acetaminofén puede reducir la excreción urinaria de prostaglandinas, los datos clínicos indican que no afecta a la diuresis o natriuresis provocada por la furosemida.

• Isoniazida: Disminución del aclaramiento de acetaminofén, con posible potenciación de su acción y/o toxicidad, por inhibición de su metabolismo hepático.

• Lamotrigina: Disminución de la biodisponibilidad de lamotrigina, con posible reducción de su efecto, por posible inducción de su metabolismo hepático.

• Metoclopramida y domperidona: Aumentan la absorción del acetaminofén en el intestino delgado, por el efecto de estos medicamentos sobre el vaciado gástrico.

• Probenecid: Incrementa la semivida plasmática del acetaminofén, al disminuir la degradación y excreción urinaria de sus metabolitos.

• Propranolol: Aumento de los niveles plasmáticos de acetaminofén, por posible inhibición de su metabolismo hepático.

• Resinas de intercambio iónico (colestiramina): Disminución en la absorción de acetaminofén, con posible inhibición de su efecto, por fijación del acetaminofén en el intestino.

• Rifampicina: Aumento del aclaramiento de acetaminofén y formación de metabolitos hepatotóxicos de éste, por posible inducción de su metabolismo hepático.

• Zidovudina: Aunque se han descrito una posible potenciación de la toxicidad de zidovudina (neutropenia, hepatotoxicidad) en pacientes aislados, no parece que exista ninguna interacción de carácter cinético entre ambos medicamentos.

Interacciones debidas a la fenilefrina:

• Inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO): Se debe evitar su administración simultánea o se debe separar la administración de fenilefrina un mínimo de 15 días después de interrumpir un tratamiento de este tipo (tiempo que se estima necesario para que las enzimas MAO se recuperen del efecto inhibidor que inducen los IMAO que hace que se reduzca el metabolismo de la fenilefrina), tanto antidepresivos como fenelzina, isocarboxacida, nialamida, tranilcipromina o moclobemida o para tratamiento de la enfermedad de Parkinson como selegilina, u otros como furazolidona; se pueden potenciar los efectos cardiacos y vasopresores, y el riesgo de crisis hipertensivas.

• Bloqueantes alfa-adrenérgicos: Como la fenilefrina, no se recomienda su uso simultáneo con medicamentos con efectos similares como dihidroergotamina, metilergometrina, ergotaminas (medicamentos para la migraña), oxitocina (inductor al parto), porque se puede producir un aumento de los efectos vasoconstrictores. Además, los medicamentos alfa-bloqueantes antihipertensivos o para hiperplasia benigna de próstata, antagonizan los efectos de los alfa-receptores, pero dejan los efectos mediados por los beta sin oposición, pudiendo causar un riesgo incrementado de hipotensión y taquicardia.

• Bloqueantes beta-adrenérgicos: Sus efectos terapéuticos pueden inhibirse, pudiéndose causar elevación de la tensión arterial. Asimismo, el bloqueo beta-adrenérgico puede dar lugar a actividad alfa-adrenérgica sin oposición, con riesgo de hipertensión y bradicardia excesiva.

• Antidepresivos tricíclicos como amitriptilina, amoxapina, clomipramina, desipramina y doxepina o tetracíclicos como maprotilina: Su uso simultáneo puede potenciar los efectos presores de la fenilefrina.

• Anestésicos volátiles, como ciclopropano o halotano: pueden aumentar el riesgo de arritmias.

• Antihipertensivos, particularmente los que tienen relación con el sistema nervioso simpático: Se requiere precaución ya que se pueden antagonizar sus efectos hipotensivos (como metildopa que es de acción central y guanetidina, antihipertensivo bloqueante adrenérgico neuronal), pudiéndose producir hipertensión grave.

• Medicamentos que causan pérdida de potasio, como algunos diuréticos como furosemida: Se puede potenciar la hipocaliemia y puede disminuir la sensibilidad arterial a los vasopresores como fenilefrina.

• Medicamentos que afectan a la conducción cardiaca, como glucósidos cardiacos y antiarrítmicos: Se requiere precaución.

• Hormonas tiroideas: Se requiere precaución.

• Medicamentos bloqueantes de ambos receptores, alfa y beta-adrenérgicos como labetalol y carvedilol: Puede haber complejas interacciones con el uso simultáneo de fenilefrina y se puede potenciar la toxicidad por producirse un antagonismo a nivel de receptores beta.

• Atropina sulfato: Bloquea la bradicardia refleja causada por fenilefrina y aumenta la respuesta presora a fenilefrina.

Interacciones debidas a la clorfenamina:

• Alcohol o medicamentos que producen depresión sobre el sistema nervioso central: Se pueden potenciar los efectos depresores de estos medicamentos o de los antihistamínicos como clorfenamina, pudiendo provocar síntomas de sobredosificación.

• Inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO), incluyendo furazolidona (antibacteriano) y procarbazina (anticanceroso): Su uso simultáneo no se recomienda porque pueden prolongar e intensificar los efectos anticolinérgicos y depresores del sistema nervioso central de los antihistamínicos.

• Antidepresivos tricíclicos o maprotilina (antidepresivo tetracíclico) u otros medicamentos con acción anticolinérgica: Se pueden potenciar los efectos anticolinérgicos de estos medicamentos o de los antihistamínicos como clorfenamina. Si aparecen problemas gastrointestinales debe advertirse a los pacientes que lo comuniquen lo antes posible al médico, ya que podría producirse íleo paralítico (ver Advertencias).

• Medicamentos ototóxicos: Se pueden enmascarar los síntomas de ototoxicidad como tinnitus, mareo y vértigo.

• Medicamentos fotosensibilizantes: Se pueden causar efectos fotosensibilizantes aditivos.

EMBARAZO Y LACTANCIA

Embarazo:

• Acetaminofén: No se han descrito problemas en humanos. Aunque no se han realizado estudios controlados, se ha demostrado que el acetaminofén atraviesa la placenta, por lo que se recomienda no administrar acetaminofén, salvo en caso de necesidad (categoría B de la FDA).

• Fenilefrina: No se han realizado estudios controlados en humanos.

• Clorfenamina: Estudios realizados en animales no han demostrado efectos adversos sobre el feto. No se han realizado estudios controlados en humanos.

No existen datos suficientes sobre la utilización de los principios activos de este medicamento en mujeres embarazadas.

DAYFLU no debería utilizarse durante el embarazo excepto si el posible beneficio justificase algún riesgo potencial para el feto.

Lactancia:

• Acetaminofén: No se han descrito problemas en humanos. Aunque en la leche materna se han medido concentraciones máximas de 10 a 15µg/ml (de 66,2 a 99,3 µmoles/l) al cabo de 1 o 2 horas de la ingestión, por parte de la madre, de una dosis única de 650mg, en la orina de los lactantes no se ha detectado acetaminofén ni sus metabolitos. La vida media en la leche materna es de 1,35 a 3,5 horas.

• Fenilefrina: la información es limitada en cuanto a la excreción de fenilefrina en leche materna humana o animal. Un riesgo para el lactante no puede ser descartado.

• Clorfenamina: dado que en la leche materna se excretan pequeñas cantidades de antihistamínicos, existe riesgo de que se produzcan en el niño efectos adversos como excitación no habitual y la clorfenamina puede inhibir la lactación debido a sus acciones anticolinérgicas.

DAYFLU no debe usarse durante la lactancia.

EFECTOS SOBRE LA CAPACIDAD PARA CONDUCIR Y UTILIZAR MÁQUINAS

La influencia de DAYFLU sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas es moderada.

Este medicamento puede provocar somnolencia y sedación.

Se evitará realizar actividades que requieran gran atención, como conducir automóviles o manejar maquinaria que pueda ser peligrosa.

REACCIONES ADVERSAS

Relacionadas con fenilefrina:

• Frecuencia no conocida:

– Trastornos del sistema nervioso: Inquietud, ansiedad, nerviosismo, debilidad, mareo, temblores, insomnio, irritabilidad, dolor de cabeza (con dosis altas y puede ser un síntoma de hipertensión); con dosis altas pueden producirse convulsiones, parestesias y psicosis con alucinaciones.

– Trastornos vasculares: Hipertensión (generalmente con dosis elevadas o en individuos susceptibles), vasoconstricción periférica con reducción del flujo de sangre a órganos vitales (los efectos vasoconstrictores son más probables que sucedan a pacientes hipovolémicos); frío en las extremidades, rubor, hipotensión. En uso prolongado puede producir depleción del volumen plasmático.

– Trastornos cardiacos: Dolor precordial o malestar, bradicardia grave, aumento del trabajo cardiaco por incremento de la resistencia arterial periférica que afecta especialmente a ancianos o pacientes con pobre circulación cerebral o coronaria, posible inducción o exacerbación de una insuficiencia cardiaca asociada a enfermedad cardiaca, palpitaciones (con altas dosis).

– Trastornos renales y urinarios: Disminución de la perfusión renal y probablemente reducción de la cantidad de orina, retención urinaria.

– Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos: Disnea, distress respiratorio.

– Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo: Palidez en la piel, piloerección, sudoración incrementada.

– Trastornos gastrointestinales: Vómitos (con altas dosis).

– Trastornos del metabolismo y la nutrición: Hiperglucemia.

– Exploraciones complementarias: Hipocaliemia, acidosis metabólica.

• Reacciones adversas raras:

– Trastornos cardiacos: Infarto de miocardio, arritmia ventricular.

– Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos: Edema pulmonar (a dosis elevadas generalmente o en individuos susceptibles).

– Trastornos vasculares: Hemorragia cerebral (a dosis elevadas generalmente o en individuos susceptibles).

Relacionadas con clorfenamina:

• Reacciones adversas que aparecen más frecuentemente:

– Trastornos del sistema nervioso: depresión del SNC con efectos como ligera somnolencia, mareo y debilidad muscular, que en algunos pacientes desaparecen tras 2-3 días de tratamiento, discinesia facial, discoordinación (torpeza), temblor, parestesias.

– Trastornos gastrointestinales: Sequedad de boca, pérdida de apetito, alteraciones de gusto u olfato, molestias gastrointestinales (náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, dolor epigástrico) que se pueden reducir con la administración junto con alimentos.

– Trastornos renales y urinarios: Retención urinaria o dificultad al orinar.

– Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos: Sequedad de nariz y garganta, espesamiento de las mucosidades.

– Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo: Aumento de la sudoración.

– Trastornos oculares: Visión borrosa, diplopía.

• Reacciones adversas menos frecuentes o raras:

– Trastornos del sistema nervioso: Ocasionalmente excitación paradójica, especialmente con altas dosis y en niños o ancianos, caracterizada por inquietud, insomnio, temblores, nerviosismo, delirio, palpitaciones e incluso convulsiones.

– Trastornos respiratorios torácicos y mediastínicos: Tensión en el pecho, sibilancias.

– Trastornos cardiacos: Generalmente con sobredosis, arritmias cardiacas, palpitaciones, taquicardia.

– Trastornos hepatobiliares: Raramente pueden producirse: colestasis, hepatitis u otros trastornos de la función hepática (con dolor de estómago o abdominal, orina oscura, etc.).

– Trastornos del sistema inmunológico: Reacciones de hipersensibilidad, reacción anafiláctica (tos, dificultad para tragar, latidos rápidos, picor, hinchazón de párpados o alrededor de los ojos, cara, lengua, disnea, cansancio, etc), fotosensibilidad, sensibilidad cruzada con medicamentos relacionados.

– Trastornos de la sangre y del sistema linfático: Raramente discrasias sanguíneas (agranulocitosis, leucopenia, anemia aplástica o trombocitopenia), con síntomas como hemorragia no habitual, dolor de garganta o cansancio.

– Trastornos vasculares: Hipotensión, hipertensión, edema.

– Trastornos del oído y del laberinto: Tinnitus, laberintitis aguda.

– Trastornos del aparato reproductor y de la mama: impotencia, adelantos en las menstruaciones.

Relacionadas con el acetaminofén:

• Reacciones adversas raras (=1/10 000 a <1/1000):

– Trastornos hepatobiliares: Hepatotoxicidad (ictericia).

– Trastornos del metabolismo y de la nutrición: Hipoglucemia.

– Trastornos de la sangre y del sistema linfático: Trombocitopenia, leucopenia, agranulocitosis, neutropenia, anemia hemolítica.